viernes, 21 de septiembre de 2018

NO PIENSO, LUEGO EXISTO.




Del mismo modo que no nos identificamos con otros productos de nuestros órganos internos... que no somos nuestra sangre, nuestra bilis o nuestra orina.. tampoco somos nuestros pensamientos.

Tienen una gran influencia en nosotros, podemos y debemos orientarlos hacia la consecución de nuestros fines, hacia nuestro bienestar… pasan a través nuestro, muchos llegan involuntariamente, fruto de nuestros miedos, nuestros anhelos, nuestras experiencias... y después se van.

Otros alcanzan un nivel más profundo porque se asocian y se adhieren a emociones intensas... y persisten.

Podemos generarlos a voluntad, modificar algunos, olvidarnos de otros... pero de igual modo, ellos no son nosotros.

Son  aliados o enemigos,  nos generan angustia o calma... pero lo que realmente somos nosotros...
es lo que queda, cuando ellos no están.



2 comentarios:

  1. me parece muy dificil..."pensar"en poder separar los "pensamientos" ¡uf en que lio me has metido!

    ResponderEliminar
  2. No es fácil... estamos muy acostumbrados a identificarnos con ellos.. pero nuestra esencia va más allá....

    ResponderEliminar