viernes, 31 de octubre de 2014

GAME OVER



Es curioso ese pequeño trance que ocurre a diario (o debería)  cuando uno pasa de estar despierto a estar dormido... o lo que es lo mismo, ese momento en el que se desconecta la parte consciente y entramos en una insondable realidad paralela.

Algunas veces, (sólo algunas, desconozco por qué) cuando uno empieza a dormirse y las constantes vitales descienden, el cerebro interpreta que estás en un grave peligro, cercano a la muerte y ante una amenaza semejante, envía un señal en forma de fuerte sacudida, para hacernos reaccionar. Es ese sobresalto momentáneo, en el que generalmente sientes que caes al vacío... un instante de shock, que separa ambos estados, el de vigilia y el onírico. "Sacudida hipnagógica", si buscamos el término exacto.

Pero también ocurre el proceso contrario. Y no sé si tiene nombre...

Sucede que estas despierto y algún acontecimiento inesperado te sacude y hace temblar tus cimientos. Es como si un rayo te atravesara, una especie de revulsivo mental y emocional que hace que descubras que hasta ese preciso momento, habías estabas dormido.  

Y es a partir de ahí realmente, cuando eres consciente de que estas vivo. 



lunes, 20 de octubre de 2014

CONTRA VIENTO Y MAREA





Siempre despertó mi curiosidad ese periodo de tránsito en el que alguien pasa de  tener un papel secundario en tu vida a convertirse en uno de los actores principales. Llámense amigos, parejas o familiares (aunque también es verdad que estos últimos muchas veces, parten con ventaja). 

Cuando uno es pequeño la espontaneidad, las circunstancias y seguramente la falta de prejuicios, facilitan mucho las cosas. Uno conoce gente y la incorpora a su vida casi sin querer, porque el fin (el juego) justifica cualquier medio (los jugadores). 
Pero más tarde el abanico se va cerrando, y seguramente el tiempo necesario para mantenerlo abierto también. 

Me interesa mucho por tanto ese proceso inconsciente y gradual del adulto, que presupongo es tiempo de recoger datos, lanzar hipótesis, establecer comprobaciones, rectificaciones, ajustes... y que termina materializandose en un momento preciso y lúcido donde uno se da cuenta de que algo ha cambiado. 
Ese punto donde las personas pasan a ser en más importantes que los ideales, que las creencias y los juicios de ellas derivados, porque sabes que harás excepciones con ellas, que romperás las reglas del juego, (esas que tan estrecho margen dejan a veces al resto de los mortales) y que pese a todo, permanecerás a su lado. 

Llega ese día en que te das cuenta de que forman parte de ti, independientemente de que vengan o vayan, de que estén físicamente o no... 
Que están ligados a tu vida para siempre.

Supongo que eso es amor vedadero. 


domingo, 5 de octubre de 2014

DONDE NACEN LOS SUEÑOS




Hay un tipo de música que entretiene y acompaña en momentos puntuales, puede ser entretenida, pegadiza, repetitiva e incluso machacona. Sirve como sonido  de fondo para realizar actividades cotidianas, o para hacer más distendidos momentos lúdicos o festivos,  pero no deja huella porque apenas traspasa la barrera superficial.

Sin embargo hay otro tipo de música, que te cala hasta los huesos.
Cualquier parecido entre ambas es mera casualidad. 

Esta última nace en lo más profundo del alma de un alquimista de sueños, allí donde moran los sentimientos puros... 
Él hilvana con destreza notas y emociones... una a una, midiendo con exactitud el espacio reservado al silencio entre cada una de ellas,  aunque de su fuero interno surjan a borbotones. Desde ahí viajan a través de sus manos o su aliento transformándose en ondas llenas de energía que se propagarán por el aire. Si tenemos la suerte de escucharlas, de poder detenemos, si somos permeables y estamos preparados... entrarán a través de nuestros sentidos e invadirán cada célula de nuestro cuerpo, instalándose permanentemente en él y en el espíritu que lo habita. 

Soy partidaria de alimentar algo más que al medio de locomoción que nos transporta, así que considero que ese tipo de música es imprescindible para nuestro soporte inmaterial, porque aunque este no manifieste nítidamente sus carencias, sí que espera con avidez sustento para fluir y expandirse...

Por eso me tomo la libertad de aconsejar 5 o 10 min tranquilos, diarios, para buscar un sitio confortable dentro o fuera de casa, colcarse unos auriculares decentes, cerrar los ojos y permitir que la melodía nos atraviese...  y nos conduzca hasta su punto de origen, allí donde nacen los sueños.



PD: Nunca le podré agradecer lo suficiente  a mi amiga Elena, el haberme presentado a Pachellbel... tengo tan intacto ese recuerdo como si el tiempo se hubiera detenido aquella mañana salmantina.

Y a Natacha, por Penguin Café Orchestra... "Music for found Harmonium" (el título ya era demasiado tentador).

Y a Nuria por  Nightnoise.... difícil seleccionar sólo una:

Y a tantos otros y otras que me permitieron configurar una larga lista de tesoros sonoros... de corazón, GRACIAS.