viernes, 27 de septiembre de 2013

TRADICIONES




Hay muchas y muy bonitas...

Que nos unen a una tierra, nos acercan a una gente, a una causa o a una actividad. Que dotan de identidad colectiva o te posicionan en lugar seguro donde sentirte "como en casa"...
 
Quizás,  lo que no me gusta tanto es cuando identificarse con unos, implica diferenciarse de otros; cuando se trata de "protegerse" de alguna manera, respecto al resto.
El sentimiento de confort que lleva implícita la seguridad de hacer las cosas como siempre, no tiene nada que ver con el hecho de ser mejores o peores que nadie... supongo que no me gustan las rivalidades territoriales.

Pero bueno, que me desvío del tema, que una cosa son las tradiciones y otra muy distinta hacer las cosas porque "siempre se han hecho así"...  como único argumento. No parece que tenga el mismo sentido. Ni siquiera parece que tenga alguno.

Conviene revisarlas, conviene saber si aportan bienestar a nuestra vida, si producen la satisfacción del reencuentro con el pasado o por el contrario se realizan sólo para evitar una presión social, familiar o personal.
Si se realizan con mimo y dedicación o al contrario, a regañadientes, con resistencias invisibles...
O casi peor aún, con la inconsciencia que da ir como una mansa oveja en su rebaño, sin cuestionarse a donde siquiera....

Yo soy  más partidaria de la fusión, de acercar el progreso a la tradición, de integrar el cambio en la costumbre y adaptarse a los nuevos tiempos sin renunciar a las raíces... Es un término relacionado con la unión, y eso me gusta.

Me da la sensación de que es como caminar e ir soltando miguitas de pan, que nos recuerdan que el camino puede ser de ida y vuelta.


 



lunes, 23 de septiembre de 2013

GUERRAS


Quizás porque la guerra todavía está en nuestro inconsciente colectivo, (bueno y en nuestro consciente) que las heridas todavía respiran de alguna forma....

Ignoro como se puede pasar de la trinchera a la convivencia pacífica con "el enemigo". Pasar de dispararse a ponerse en una fila a comprar el pan. Considero que es un ejercicio de adaptación mental de los mas difíciles que te pueden tocar en la vida... y todavía hacerlo a nivel individual,  con trabajo y esfuerzo puede tener sus lentos resultados, pero que a nivel colectivo se consiga olvidar... o reconducir esa rabia, me parece casi un milagro.
De ahí mi admiración profunda a las personas que lo vivieron y supieron cambiar las reglas de juego tan deprisa, teniendo en cuenta lo distintos que son los escenarios.
 
Sospecho que pasarán unas cuantas generaciones hasta que se mitigue el dolor o desaparezca completamente... todavía en ese amargor con que algunas veces se defienden ideas políticas, queda rabia más o menos contenida de historias cercanas,  de batallas perdidas de antemano.
 
Así es que propongo que para evitar desastres, pérdidas humanas, dramas que dejarán impronta en varias generaciones, malgasto de recursos económicos y destrucción de patrimonio cultural... sean los dirigentes políticos, en vez del pueblo, los  que se batan en duelo. 

Puede que así se lo piensen más veces a la hora de entrar en conflicto.
 
Y seguramente llegarán al poder las personas que crean profundamente en lo que hacen, porque lo demostrarían de ser necesario, con la propia vida... no con la ajena. 
 

jueves, 19 de septiembre de 2013

MAGIA



Suelo escuchar con atención e interés los motivos que tiene la gente para querer a determinadas personas, esos por los que se eligen y por los que su relación se consolida con el paso del tiempo....  es como si de alquimia se tratara y yo me encontrara ante la olla buscando la pócima secreta.
Cuando alguien se dispone a contarlo, mis  sentidos activan una alerta y corro al  pasadizo secreto.
 
Hace poco escuché a una chica en este caso,  decir de su pareja que una de las cosas que más le gustaba o atraía de él, era la disposición personal que tenía para ser feliz en cualquier momento....

Me encantó. 

Que difícil virtud y que necesaria al mismo tiempo.. ese: "venga!! ahora mismo es el momento!
Sin más pretensiones, sin esperar a que se den las condiciones propicias ( a que se alineen los astros muchas veces..) 
Ahora mismo. 
Es como magia, no???

Yo creo que todos tenemos la varita, unos más escondida que otros, pero es cuestión de buscarla.... Y agitar!!!

 

lunes, 16 de septiembre de 2013

RELACIONES HUMANAS



Observo mucha confusión con el término "amistad". Y derivado de ello, complejas decepciones fundamentadas en expectativas diferentes.

Las relaciones sociales yo las visualizo en forma de una pirámide invertida y me explico:

En la base de la pirámide estarían las superficiales. Cuanta más vida social se tenga, más relaciones de este tipo habrá. Superficiales, porque no tienen acceso a nuestro interior, poco o nada saben acerca de aquello que nos mueve y conmueve y así tiene que ser. Se basan en un intercambio de información aséptico y generalmente divertido ya que en este nivel es difícil abordar temas complejos o comprometidos y el entorno suele ser distendido. Ser popular requiere virtudes socialmente aceptadas, el humor, las habilidades de comunicación y unos conocimientos  generales acerca de la actualidad, facilitan las cosas. 
Son muy importantes, porque son las que nos permiten que algunas personas pasen a otro nivel:

El intermedio. Aquellas que el tiempo nos demuestra que son dignas de aprecio, por afinidad, por coherencia o por admiración de alguna de sus virtudes, pasarán a ser relaciones más cercanas. En este nivel se abordan gustos personales y preferencias ideológicas, uno se posiciona con más o menos comodidad acerca de creencias que definen su trayectoria vital. Se van fraguando los lazos que nos unen a otras personas. 
Y sólo unas pocas tendrán acceso al nivel inferior, el más pequeño:

El nivel profundo. Donde uno abre corazón y mente y se muestra con sus temores, dudas, pasiones y seguramente contradicciones.  Si la selección se ha hecho bien, en base a valores sólidos, esas personas nos ayudarán en nuestro crecimiento, no utilizarán esa información para herir o dañar sino para fortalecernos. Y enriquecerán nuestra vida. 

Por eso considero importante la vida social. Y por eso no juzgo o no espero que a nivel superficial las cosas sean más de lo que son.
Pero no hay que equivocarse...

Saber colocar a cada uno en su lugar facilita mucho la vida.
 

viernes, 13 de septiembre de 2013

QUEJAS


Cuando surge un cambio inesperado, un contratiempo, un obstáculo... está bien disponer de un tiempo para ajustar las expectativas a la realidad. Se cortocircuita con más o menos intensidad, un proyecto de futuro y se entiende perfectamente el derecho a estar enfadado, frustrado, triste o huraño durante un tiempo, es ese derecho al pataleo que no se sabe muy bien por qué, alivia mientras se recolocan las cosas.

En ese momento, es inútil (e incluso contraproducente) toda palabra de aliento... cuando todavía no se está en fase de superación sino en un intento de entenderlo, son realmente molestas las personas que seguramente con buena intención,   pretenden sacar la parte positiva de un acontecimiento reciente y doloroso, que no está digerido. Sólo es preciso escuchar, acompañar y prestar el hombro para que la persona sepa que si quiere, no está sóla.

Otra cosa son las quejas...

Hay una notable diferencia entre la actitud de la persona que intenta asimilar o adaptarse con nuevas estrategias a la realidad y la del quejica profesional: el víctima.
Plantear un problema con vistas a solucionarlo es una cosa y volcar miserias descontroladamente sin más intencionalidad que el mero deshago, es otra muy distinta.
Lo que se consigue es quemar a propios y extraños y contaminar las relaciones, porque seguramente la persona que escucha, se contagiará de nuestro desánimo y le transmitiremos la peor versión de nosotros mismos. Hay que tener cuidado con instalarse ahí, se puede estar de paso, pero quedarse es contraproducente.

Un planteamiento de un problema es algo más objetivo.
Hay que educar la mente para hacerla práctica. Respetar los tiempos de ajuste (que varían lógicamente en función de la gravedad del hecho)  y a continuación, activar el modo aceptación o cambio de estrategia...  cuanto antes.

Por la salud de nuestras relaciones y por nuestra propia salud mental. 

martes, 10 de septiembre de 2013

MUJERES



No se si el humor tiene límites....
Soy una apasionada de la risas, del relativismo en que coloca casi todo la perspectiva del humor. Prefiero mil veces la sonrisa al rictus serio por el que parece no transitar , ni asomar la vida...
 
Decía que no sé si tiene límites, pero yo, indudablemente se los pongo. 
Los coloco donde empieza el sufrimiento. Y no es porque no me guste el humor negro socarrón que, con más o menos acierto, se ríe de temas transcendentes y tiene claro el objeto de la burla. 
No es eso, no, lo que me molesta es que hay mucha gracia  encubierta (tal vez porque empieza a estar mal visto hacerlo a descubierto?) con el tema de la mujer... y no lo puedo evitar, cuando una de nosotras se ríe con un chiste que encasilla y degrada, me descoloca. Y cuando un hombre que considero inteligente hace uno, también.
Me cuesta entenderlo.

Quizás cuando termine el movimiento   global por la igualdad, cuando ya no se mate, se hiera, se tape o se veje a ninguna por el simple hecho de serlo.
Quizás cuando de deje de utilizar  nuestra imagen como de fregonas, de objetos sexuales o de torpes mentales.
Cuando se olvide todo el daño cometido.... 
Quizás entonces, alguna mujer se ría. Quizás yo misma.
Y será un gran paso.
 
Mujeres y hombres con una mínima sensibilidad social... Poneros serios con las cosas que lo son. 

Ya está bien de bromitas.

jueves, 5 de septiembre de 2013

FLUIR



Lo digo con la boca pequeña:

Sólo por hoy, voy a dejar  que las cosas sean como son.  No voy a ofrecer ninguna resistencia mental en forma de expectativa, acerca de como creo que tendrían que ser...
Ni las situaciones, ni las  personas, ni el pasado, ni el presente, ni el futuro.
 
Voy a aceptar  lo que venga. No intentare cambiarlo, ni manifestar desacuerdo alguno... 
Si lo consigo, que eso pretendo y me genera el bienestar que presupongo, (que está por confirmar) intentaré hacerlo extensivo a más momentos... O a más situaciones.

Porque sigo pensando que algunas cosas mejoran con intervención... así que será cuestión entonces, de delimitar claramente cuales son y soltar el resto.
 
Suelto...  a ver qué tal.

lunes, 2 de septiembre de 2013

CONFLICTOS



Cuando hay un conflicto, hay un choque de intereses o de ideas.

Si es entre varias personas o entre dos al menos, se puede intentar convencer, negociar o renunciar al interés mismo, incluso renunciar a la otra persona.

Pero en ocasiones están más cerca...

Si el conflicto es interno, también hay una colisión, pero no es tan fácil pactar o alejarse.
Puede ser que  choquen dos ideas contradictorias entre sí y que se deba optar entre un bienestar personal  temporal o la coherencia con una creencia moral, supuestamente aceptada de manera voluntaria.
También puede ser que sea que las cosas, las circunstancias o las personas, no sean como como nosotros queremos que sean.
En cualquier caso, es luchar contra lo que "DEBERÍA" ser y no es.
Y no es fácil.

  • Habrá entonces que revisar las imposiciones morales (los "deberías") y flexibilizarlas si son muchas o muy estrictas o no se adaptan a nuestras circunstancias.
  • O controlar mejor los impulsos, si tienen consecuencias que no son deseables.
  • O aceptarse con incoherencias y/o defectos, a nosotros mismos y a los demás... Y asumir que las cosas no son siempre como los gustarían.

Cualquiera de las 3 soluciones, suele terminar con los conflictos.
Si uno se conoce un poco, sabe cuál es el suyo.

Elige la solución ...