martes, 31 de diciembre de 2013

2014



Venga, vamos allá con los propósitos, que no se diga que es por no intentarlo.

Son pocos, pero tienden a dispersarse... a ver si conseguimos reunirlos para que no falte:

Ilusión.  Por lo que sea. Por una causa, un proyecto personal o por un viaje al caribe... esa sensación que te mueve y te impulsa es fundamental para sentirse vivo.

Música. Para que nos lleve y nos traiga de vuelta... a donde queramos, cuando queramos.

Risas... con seres queridos, con familiares y amigos. Que nos conecten con pequeñas complicidades en niveles donde las cosas son profundas, reales y sencillas.

Calma. Pocas cosas mejores que aquietar la mente y encontrar un refugio interno donde poner orden al desorden.

Ah! Si!  y un cargador de móvil siempre a mano... ;)

A por el 2014...  Namasté.






viernes, 27 de diciembre de 2013

LA BÚSQUEDA


(La persona, más bien.. lo siento, Viktor)

Trato de ensanchar mi mundo, para que quepa la forma de vida que elijan mis hijas...
No es el único motivo, pero está entre los importantes.

Las costumbres, la ideas preconcebidas y los miedos lo empequeñecen, intentan reducirlo al perímetro personal...  como si ellos fueran la tiza y nosotros el cadáver a investigar.
Me niego a reducir el mundo a una pequeña silueta, así que estiro lo que puedo.

Intentaré no inmiscuirme en sus elecciones y espero y deseo que sean la consecuencia de una búsqueda....  de una actividad, motivo o causa que conecte directamente con su bienestar, entendido como sosiego interno... esa sensación fruto de tener perfectamente alineados mente, cuerpo y espíritu.  
Lo que sea que les haga sentir que merece la pena transitar en ocasiones, por valles de lágrimas, y que compensa el esfuerzo o el tiempo invertido.
(Sospecho que, necesariamente, pasa por contribuir directa o indirectamente, al bienestar de otras personas, pero espero que sean ellas las que lo descubran).

Sobre todas las cosas, eso es lo que espero:  que encuentren el sentido de su vida...
Sueños de madre.

PD: Para quienes todavía no lo hayan leído: muy recomendable, el libro al que se refiere la imagen.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

INFILTRADOS



Me encanta la gente que lucha por lo que cree. Me gusta la gente que se moviliza, que utiliza la energía que genera su malestar para intentar cambiar las cosas. Son fundamentales para que la sociedad evolucione,  y con su movimiento mueven la historia de un país.

Pero no nos engañemos, no es oro todo lo que reluce. Hay mucho boicoteador camuflado, mucho inconformista "tocahuevos" supervisando que no haya nadie ilusionado, dispuesto a etiquetarte de idiota a nada que asome una esperanza en tu espíritu.  Son los perpetuos opositores... no van a hacer nada, se atribuyen la parte fácil, la crítica despiadada e indiscriminada, esa que no requiere ningún esfuerzo... la que no es constructiva.
Se dedican como si de un gran aspersor se tratara a esparcir porquería por donde quiera que van.
Y se aseguran de que te creas que los listos son los que protestan por todo.

Quizás porque el entusiasmo ajeno les recuerda que a ellos no les va tan bien en la posición elegida... esa que se deriva de su pasividad, y prefieren que los demás continúen con sus miserias,  para seguir retozando sin remordimiento, en su fango...

Ten cuidado, que algunos dominan la prosa... no te quedes con el mensaje, por muy envuelto que esté, pregúntale: ¿tú que haces para cambiar las cosas? ¿qué  propones?... generalmente ahí, los desarmas.
Fíjate en sus acciones no en sus palabras, por muy bien dichas que estén.

Acusando de manipular a todo el que infunda sentimientos positivos,  intentarán llevarte hacia el lado oscuro.

No te vayas. En el otro lado también te necesitamos.

domingo, 15 de diciembre de 2013

REHACER LA VIDA


Escucho como alguien le pregunta a una persona separada o viuda si ha "rehecho" su vida... o lo que es lo mismo, si vuelve a estar con alguien.
Incluso, me sorprendo a mí misma utilizando ésta expresión, tan desafortunada.
 
Rehacer la vida???

Se supone que si no tienes pareja, no tienes tu vida hecha?? O rehecha, que para el caso...

Una de las mayores presiones que tenemos en esta sociedad es la necesidad imperiosa de tener pareja..  con lo que se consigue que haya gente que no selecciona bien, que se involucra sin estar preparad@ en una tarea que exige dedicación... O al contrario, que se llena de insatisfacción por no encontrar la  manoseada "media naranja".
Frustraciones Disney. 

Nada mejor que estar completo en sí mismo... y si aparece alguien con quien compartir experiencias, inquietudes o caricias, pues muy bien.
Pero si no aparece... mucho mejor la soledad que un mal compañero de viaje.
No tengo el dato, pero sospecho que hay tantas personas insatisfechas con pareja, como sin ella.

Quizás el problema es buscar en los demás, lo que deberíamos encontrar en nosotros mismos...

Haz, deshaz o rehaz la vida tantas veces como quieras, pero CONTIGO.


miércoles, 11 de diciembre de 2013

ALERTAS


No sabía yo la procedencia de los colores de las alertas hasta que "googleando" me encontré con Cooper.
Resulta que obedecen a un código de colores que define los estados de alerta que un individuo tiene respecto del entorno, la intensidad con la que percibe el riesgo... que de alguna manera, creo, define la actitud con la que se relaciona con el mundo.

El oficial retirado de la marina Jeff Cooper, defendía que la supervivencia de un individuo dependía no de tácticas o situaciones azarosas, sino del estado mental de la persona, cuando ideó su código.
Tiene 5 niveles, uno por color, que resumidamente son:
  • Condición blanca: Indefensión total, inconsciente de los alrededores, desprevenido.
  • Condición amarilla: conciencia general de los alrededores, se perciben los cambios.
  • Condición naranja: se identifica una posible amenaza y se planea un plan de acción. En ésta condición sólo se puede estar durante unas horas.
  • Condición roja: se pasa a la acción: luchar o huir. Solo se puede estar unos minutos.
  • Condición negra: shock. bloqueo mental. Incapaz de reaccionar, seguramente un ataque en una persona con condición negra, tendría un desenlace fatal.

Me llamó la atención la jerarquía... quizás por el paralelismo con la vida diaria.
Me encuentro con gente permanentemente en guardia, con el florete sino en lo alto, sujeto con determinación. Luchando contra molinos imaginarios, en condición naranja perpetua, incluso roja... desafiando continuamente al sistema nervioso.
Gana éste último, claro. Pasa factura la disposición beligerante, sin duda. Te convierte en un manojo de nervios y amargura, con variadas dolencias físicas de origen "desconocido".

Por eso abogo por una condición amarilla, que permite estar despierto, atento a los cambios sin sospechar que cada persona, lugar o cosa supone una amenaza para la vida.

Baja la guardia. A veces, el peligro... no está afuera.





domingo, 8 de diciembre de 2013

ORÍGEN



En algún momento de nuestra vida, durante el proceso de transformación en persona adulta,  uno debe de independizarse, ideológicamente al menos, de sus padres (tanto más, cuanto más restrictivos sean y más paralizantes sus dictámenes) para sopesar, seleccionar y adquirir nuevos conocimientos con los que emplastecer los antiguos.
Salir del molde donde uno estaba encajado, y desentumecer el cuerpo, (estaría bien hacerlo antes de que se gangrene algún miembro)  porque a veces, se ven padres que actúan como vendajes de pies de geisha...

Y no digo independizarse con rebelión, por oposición, como frecuentemente ocurre en la adolescencia, pero sí distanciarse pacíficamente, para hacer la propia configuración mental del mundo.

Pues bien, escuchando una entrevista a Eduardo Mendicutti, descubro que él hace extensiva ésta teoría hacia el lugar de origen... 
Describe magistralmente como salir del entorno de lo conocido te permite liberarte y explorar nuevas facetas personales.

Es verdad que cuando la gente tiene una expectativa de nosotros y somos conscientes de ello, en ocasiones acabamos condicionando nuestro comportamiento a su particular visión... Perdiendo parte de nuestra espontaneidad y perpetuando una visión parcial o distorsionada incluso, de nosotros mismos.
Por eso está bien, salir, buscar, comenzar nuevas relaciones... explorar nuestro potencial.
 
Para seguramente, en algún momento, volver.
Una vez liberado y pactado un tratado de paz con uno mismo.
Porque los orígenes dicen mucho de uno, y hay algo terapéutico en volver al hogar de la infancia, a las calles y caminos que nos vieron crecer... 
 
Recuperar el acento, los modos o las costumbres que marcaron nuestro origen, nos devuelve parte de la identidad perdida.
 

martes, 3 de diciembre de 2013

MARIONETAS


En eso nos convertimos, cuando nos falta confianza para expresarnos libremente...

Y me refiero a cuando falta en contextos donde lo normal sería tenerla, por tiempo de relación, por lazos sanguíneos o por roce... Y falta porque hay tantos obstáculos para profundizar, que necesariamente nos quedamos en la superficie; como cuando una excavación de tierra que se las prometía felices, se encuentra con granito...

Ese tipo de relaciones en las que uno renuncia a ser uno por evitar problemas, disgustos o manipulaciones posteriores. 

Marionetas que se adaptan a un guión y ceden voluntaria o involuntariamente sus hilos a manos ajenas...

Puede que en momentos puntuales sea un signo de inteligencia elegir las batallas donde invertir nuestra energía, pero doblegarse por presión sistemáticamente no parece buena idea. Si uno no tiene libertad para decir con respeto su opinión acerca de las cosas... esa relación no es sana.
 
Acabara infectándonos por completo.
 
Ya estamos tardando en cortar los hilos....